Hay discusiones valóricas que se vienen encima nuestro, desafío de decisiones de la sociedad que estamos dispuestos a construir y desarrollar. La instantaneidad, inmediatez y consumo son parte de nuestra realidad, la cuestión es como las administramos, como convivimos con estas nuevas realidades. Cuando señalamos habitualmente que vivimos en una “sociedad de consumo”, a que realmente nos referimos, ¿al acceso ilimitado a endeudamiento?¿a la sobre exposición de los medios de comunicación?¿a la carrera desenfrenada en que hemos sido puestos por el “éxito”?¿al compulsivo impulso de comprar y tener lo que se transforma en objeto de nuestros deseos? Como sea y cueste lo que cueste ¿Son los objetos los que dan la felicidad? Es mejor mirar la vida a través de un plasma y no de una pantalla plana, se ve mejor, más nítida, más real. Extrañas causas y consecuencias, extrañas circunstancias, pero sigo pensando que de algún modo en la época de las Tics sólo aparentemente no hay comunicación.
En plena discusión del “sueldo ético”, van surgiendo nuevas preguntas, o antiguas preguntas que requieren nuevas respuestas, cuanto estamos cambiando, mutando como personas y luego como sociedad. Creamos necesidades, sin saber cuanto control tendremos realmente sobre ellas, o donde provocará el efecto no deseado, pero no importa, ojos que no ven… y la ética y la estética, vuelven a ser materia de nuestros debates.
Muchos cuando niños nos imaginamos observados por otros, desde otros mundos, actores de un estudio de televisión, viviendo casi realidades paralelas, y de ahí al show de Truman sólo un paso. Lo que esta claro es que estamos viviendo una nueva revolución, un cambio de época sin precedentes, rápido, fulminante, sin vuelta atrás, hoy miles y miles de personas se comunican, interactúan y no se nota, parece que no pasara nada, pero, de manera invisible y silenciosa circulan voces y opiniones, con posibilidades mínimas de control, miles y miles se organizan de acuerdo a sus intereses, deporte, juegos electrónicos, comercio, amor virtual, noticias, educación, sexo y también puede ser terrorismo o delitos.
Así, nos transformamos en una sociedad voyeurista, disfrutamos mirando la vida de otros, viviendo vidas ajenas como en un reality show. Incluso hay algunos que diariamente transmiten por la red su día sin cortes, van por la vida con una cámara transmitiendo su realidad, casi parece como una necesidad de sentirse observado o acompañado, voyeur o solitario, parece que nos quedamos cada vez más solos (www.justin.tv).
Silenciosas comunidades parecen estar en movimiento, como en otros tiempos. Y al parecer valoramos y descubrimos que el amor se puede descubrir en un concurso, y muchos realmente esperan y creen que será así, llorando lagrimas ajenas, emociones falsas como ciertas.
Y ¿donde estas tu? Realidad, esperanza concreta de un futuro mejor, más humana y tecnológica. El sábado es para el hombre y no al revés, al menos esa fue la idea al comienzo, pero la ficción pudo más, se hizo concreta, hoy solo nuestros roles asumidos plenos y vigorosos pueden provocar su ritmo. Somos distintos, realmente muy diferentes, no se si mejores o peores, pero si más solos.
jueves, abril 17, 2008
domingo, noviembre 25, 2007
Homenaje a la Fundación San José de la Dehesa
SOLIDARIDAD DIRIGIDA A LA CONSECUCIÓN DE UNA VIVIENDA DIGNA
Para los que entendemos la vivienda, no como un trozo de madera o concreto, sino como el seno espiritual donde se fomentan las creencias y costumbres y donde habita la familia como principal factor protector de los vicios sociales; para los que entendemos que los metros cuadrados –más que medidas y dimensiones- representan dignidad; la vivienda constituye una oportunidad de terminar con la discriminación y la desigualdad, tanto en las oportunidades como en los resultados.
En materia de vivienda hemos experimentado un avance irrefutable. Muestra de ello es la reducción del déficit habitacional en casi un 50% entre 1990 y 2005, el aumento de la vivienda propia desde un 60 a un 73%, el aumento en la inversión en desarrollo urbano, la reforma habitacional, la implementación del Programa Chile Barrio y hoy del programa quiero mi barrio.
En ese contexto, la Fundación San José de la Dehesa, institución creada por los Monjes Trapense de nuestro País, que vela por la promoción de programas de beneficio social, preferentemente centrados en la atención de necesidades de vivienda, por parte de la población más carenciada, de nuestras comunas más pobres, silenciosamente, se ha convertido en un aliado y compañero de ruta nuestro y de muchas familias y municipios del país, apoyando la adquisición de terrenos aptos para el uso habitacional, asistencia técnica para Fondos Concursables y ampliación de viviendas, entre otros importantes aspectos que permiten seguir creyendo y construyendo un Chile realmente más solidario. La apuesta compartida con la Fundación parece ser entonces la de la búsqueda y trabajo por la vivienda digna, que no es otra cosa que aquella que garantiza condiciones mínimas necesarias, agua potable y alcantarillado.
La vocación social y la conducta moral que acompaña a dicha Institución solo se puede asemejar a la acción que le dio vida en Chile, que no es otra que la donación proveniente de la norteamericana Sarita Kennedy East, dueña de una inmensa fortuna en Texas, Estados Unidos de Norteamérica, viuda y sin hijos, Sarita siempre sintió como gran responsabilidad espiritual frente a Dios ayudar a los más desposeídos a aliviar sus necesidades.
En 1959, mientras estaba en Chile, ella decidió que la mayor parte de su fortuna debía ir en ayuda de los pobres que había visto por toda Latinoamérica. Su corazón se dolió de ellos, a quienes llamó sus hijos, y decidió que ayudarlos era para ella "la privilegiada obligación que Dios le había asignado", falleció a causa del cáncer en 1961, no sin antes dejar su legado para el desarrollo de los pueblos de América Latina.
A través de esta breve columna, quiero a nombre propio y de la Institución que represento reconocer el trabajo desarrollado por esta institución de inspiración cristiana, que está presente en obras tan relevantes como el nacimiento del Villorio rural de Lambert en La Serena, el Comité de Nuevo Amanecer de Paso Rari de Colbún, la Minga Habitacional de Detif en Puqueldon, las Viviendas Sociales de Chaitén, el Comité Quinta Ferroviaria de nuestra cercana comuna de San Rosendo, y las viviendas para Pehuenches, entre otras 17 iniciativas presentes en todo Chile.
Son estas instituciones las que alimentan en nosotros la vocación pública y el espíritu de servicio necesario para gobernar para y por la gente.
Para los que entendemos la vivienda, no como un trozo de madera o concreto, sino como el seno espiritual donde se fomentan las creencias y costumbres y donde habita la familia como principal factor protector de los vicios sociales; para los que entendemos que los metros cuadrados –más que medidas y dimensiones- representan dignidad; la vivienda constituye una oportunidad de terminar con la discriminación y la desigualdad, tanto en las oportunidades como en los resultados.
En materia de vivienda hemos experimentado un avance irrefutable. Muestra de ello es la reducción del déficit habitacional en casi un 50% entre 1990 y 2005, el aumento de la vivienda propia desde un 60 a un 73%, el aumento en la inversión en desarrollo urbano, la reforma habitacional, la implementación del Programa Chile Barrio y hoy del programa quiero mi barrio.
En ese contexto, la Fundación San José de la Dehesa, institución creada por los Monjes Trapense de nuestro País, que vela por la promoción de programas de beneficio social, preferentemente centrados en la atención de necesidades de vivienda, por parte de la población más carenciada, de nuestras comunas más pobres, silenciosamente, se ha convertido en un aliado y compañero de ruta nuestro y de muchas familias y municipios del país, apoyando la adquisición de terrenos aptos para el uso habitacional, asistencia técnica para Fondos Concursables y ampliación de viviendas, entre otros importantes aspectos que permiten seguir creyendo y construyendo un Chile realmente más solidario. La apuesta compartida con la Fundación parece ser entonces la de la búsqueda y trabajo por la vivienda digna, que no es otra cosa que aquella que garantiza condiciones mínimas necesarias, agua potable y alcantarillado.
La vocación social y la conducta moral que acompaña a dicha Institución solo se puede asemejar a la acción que le dio vida en Chile, que no es otra que la donación proveniente de la norteamericana Sarita Kennedy East, dueña de una inmensa fortuna en Texas, Estados Unidos de Norteamérica, viuda y sin hijos, Sarita siempre sintió como gran responsabilidad espiritual frente a Dios ayudar a los más desposeídos a aliviar sus necesidades.
En 1959, mientras estaba en Chile, ella decidió que la mayor parte de su fortuna debía ir en ayuda de los pobres que había visto por toda Latinoamérica. Su corazón se dolió de ellos, a quienes llamó sus hijos, y decidió que ayudarlos era para ella "la privilegiada obligación que Dios le había asignado", falleció a causa del cáncer en 1961, no sin antes dejar su legado para el desarrollo de los pueblos de América Latina.
A través de esta breve columna, quiero a nombre propio y de la Institución que represento reconocer el trabajo desarrollado por esta institución de inspiración cristiana, que está presente en obras tan relevantes como el nacimiento del Villorio rural de Lambert en La Serena, el Comité de Nuevo Amanecer de Paso Rari de Colbún, la Minga Habitacional de Detif en Puqueldon, las Viviendas Sociales de Chaitén, el Comité Quinta Ferroviaria de nuestra cercana comuna de San Rosendo, y las viviendas para Pehuenches, entre otras 17 iniciativas presentes en todo Chile.
Son estas instituciones las que alimentan en nosotros la vocación pública y el espíritu de servicio necesario para gobernar para y por la gente.
En Foro desarrollado en CEPAL

EXPERIENCIA DE RECUPERACIÒN DE BARRIOS DE BOCA SUR ES PRESENTADO A NIVEL IBEROAMERICANO
Una sólida presentación realizó ayer miércoles 21 de noviembre, el Secretario Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo, de la Región del Bío Bio, Carlos Arzola Burgos, ante casi un centenar de invitados nacionales e internacionales, que participaron del Primer Foro Iberoamericano de Experiencias de Recuperación de Barrios.
La iniciativa fue organizada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile, a través de su Programa “Quiero Mi Barrio”, CEPAL, GTZ y la Red de Autoridades para la Gestión Ambiental en Ciudades de América Latina y El Caribe; y en ella participaron representantes de ONG, fundaciones e Instituciones Públicas de Colombia, Brasil, Chile, Ecuador, Panamá, Perú, México, Colombia, Andalucía y Canadá.
En la ocasión, el titular local de la cartera de Vivienda presentó los avances y desafíos del Programa de Recuperación de Barrios en Boca Sur, San Pedro de la Paz, destacando aspectos relativos al contexto geográfico, urbano y social; diagnóstico comunitario, plan de gestión social, entre otros.
A través de dicha presentación se evidenció los avances en materia de diagnóstico participativo, determinación local de obras, y en el área intersectorial, donde destacó la participación activa de las organizaciones comunitarias del barrio, así como de instituciones públicas como la Secretaría General de Gobierno, Ministerio del Interior, Trabajo y Salud, CONAF, CONACE, Consejo de la Cultura y las Artes, SUBTEL, JUNJI y el Municipio local.

Una sólida presentación realizó ayer miércoles 21 de noviembre, el Secretario Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo, de la Región del Bío Bio, Carlos Arzola Burgos, ante casi un centenar de invitados nacionales e internacionales, que participaron del Primer Foro Iberoamericano de Experiencias de Recuperación de Barrios.
La iniciativa fue organizada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile, a través de su Programa “Quiero Mi Barrio”, CEPAL, GTZ y la Red de Autoridades para la Gestión Ambiental en Ciudades de América Latina y El Caribe; y en ella participaron representantes de ONG, fundaciones e Instituciones Públicas de Colombia, Brasil, Chile, Ecuador, Panamá, Perú, México, Colombia, Andalucía y Canadá.
En la ocasión, el titular local de la cartera de Vivienda presentó los avances y desafíos del Programa de Recuperación de Barrios en Boca Sur, San Pedro de la Paz, destacando aspectos relativos al contexto geográfico, urbano y social; diagnóstico comunitario, plan de gestión social, entre otros.
A través de dicha presentación se evidenció los avances en materia de diagnóstico participativo, determinación local de obras, y en el área intersectorial, donde destacó la participación activa de las organizaciones comunitarias del barrio, así como de instituciones públicas como la Secretaría General de Gobierno, Ministerio del Interior, Trabajo y Salud, CONAF, CONACE, Consejo de la Cultura y las Artes, SUBTEL, JUNJI y el Municipio local.

En su presentación en el Foro Iberoamericano, Arzola destacó la necesidad de seguir involucrando al mundo público: “Es necesario fortalecer nuestros desafíos intersectoriales, siendo capaces a través del mundo público de responder en materias como empleo, control policial, rehabilitación de adicciones al interior de nuestros barrios. Sólo este compromiso garantiza la sustentabilidad del Programa, la recuperación de la confianza y la cobertura integral de las necesidades”.
Asimismo, definió como desafíos a nivel tanto nacional como local, la descentralización sectorial, la implementación de un sistema de evaluación social de proyectos a escala barrio, la agilización de la inversión y garantía de la oportunidad de la inversión desde el presupuesto público y la incorporación del sector privado en la recuperación de barrios, entre otros aspectos.
El Foro Iberoamericano permitió a profesionales del área urbana y social del Programa de la región del Bío Bio, conocer experiencias en “Metodología de Evaluación de Mejoramiento de Barrios” desarrollada en México; “Regeneración Urbana” de Bogotá, Colombia; “Rehabilitación de Áreas Centrales” de Brasil; “Estrategia de Superación de la Pobreza”, Perú; “Programa de Rehabilitación de Barrios” de la Junta de Andalucía, entre otras.
Asimismo, definió como desafíos a nivel tanto nacional como local, la descentralización sectorial, la implementación de un sistema de evaluación social de proyectos a escala barrio, la agilización de la inversión y garantía de la oportunidad de la inversión desde el presupuesto público y la incorporación del sector privado en la recuperación de barrios, entre otros aspectos.
El Foro Iberoamericano permitió a profesionales del área urbana y social del Programa de la región del Bío Bio, conocer experiencias en “Metodología de Evaluación de Mejoramiento de Barrios” desarrollada en México; “Regeneración Urbana” de Bogotá, Colombia; “Rehabilitación de Áreas Centrales” de Brasil; “Estrategia de Superación de la Pobreza”, Perú; “Programa de Rehabilitación de Barrios” de la Junta de Andalucía, entre otras.
sábado, octubre 20, 2007
Comisión CIUDAD Y DESARROLLO URBANO
Congreso Ideologico Democracia Cristiana
Ciudades Integradas y sostenibles
Reconocemos que el desarrollo urbano debe tener como eje y centro fundamental a la persona y la acción comunitaria, como expresión cultural de la construcción de la ciudad.
Sobre las ciudades que queremos.
1. Las ciudades son un motor fundamental del desarrollo de las naciones y su gente. No podemos mirar nuestras ciudades como un conjunto de males y problemas, sino como una gran oportunidad de integración social y desarrollo económico, y una fuente inagotable de innovaciones y oportunidades para las personas.
2. Las ciudades deben ser espacios de integración y cohesión social. Creemos en el “Derecho a la Ciudad”, que permita a todas las personas compartir los beneficios de las ciudades y su desarrollo, no ser excluidas y segregadas, para poder participar democráticamente la construcción de lugar que habita. La falta de integración social y desigualdad urbana puede debilitar seriamente la cohesión social y la estabilidad económica y democrática.
3. Las ciudades y sus comunidades son fuente de diversidad e identidad nacional. Queremos ciudades con identidad, donde prime la diversidad y el sentimiento de pertenencia y arraigo. Las políticas públicas deben reconocer y reforzar la diversidad de ciudades, pueblos y barrios de nuestro país, garantizando su buen desarrollo y el acceso equitativo y justo a este.
4. Nuestras ciudades deben ser atractivas y competitivas privilegiando la calidad de vida de las personas, asegurando la protección del patrimonio y su entorno. Los procesos de crecimiento urbano deben siempre mejorar la vida en las ciudades, garantizando que las personas internalicen y asuman en forma solidaria los impactos que sus decisiones generan sobre resto de la comunidad y el medio ambiente.
5. Las ciudades deben construirse a escala humana, haciendo de las comunidades el núcleo base la organización. Ciudades más humanas, seguras y amables se construyen a partir de sus barrios, con la amplia y solidaria participación de las personas. Aspiramos por ello a una ocupación equilibrada del territorio nacional, tanto al interior de las áreas urbanas como en los territorios rurales, con ciudades y pueblos a escala humana, que garanticen a las personas a lo largo del territorio el acceso a servicios públicos de excelencia.
Sobre como construir nuestras ciudades.
Al Estado le corresponde un rol central en la planificación, regulación y gestión de las ciudades, definiendo políticas públicas eficientes, eficaces y sustentables que reconozcan el rol central de los gobiernos de las ciudades, a través de políticas públicas democráticas y transparentes que reconozcan la función social de la ciudad. Entre las principales políticas públicas sostenemos que:
1. Para la creación de ciudades sustentables y competitivas se requiere garantizar el acceso de las personas los beneficios urbanos mediante más conectividad y sistemas de transporte público que reduzca los tiempos de desplazamiento, promueva la calidad de vida y mejoren el medio ambiente.
2. Las familias son la base para el desarrollo de las personas y la vida en común, por ello es imprescindible que la ciudad pueda ofrecer espacios públicos seguros para vida en comunidad y viviendas dignas para el desarrollo de la vida familiar. Posibilitar el acceso a la vivienda debe ser una preocupación fundamental del Estado.
3. Los desafíos del país obligan a mirar lo que hemos construido en el pasado, implementado activas políticas de recuperación y revitalización de los barrios interiores y aquellos más vulnerables y socialmente segregados, a través de políticas integrales sociales y urbanas.
4. La construcción de la ciudad contemporánea es una responsabilidad compartida entre el Estado, la comunidad y el sector privado. La construcción de espacios de participación y concertación deben propender a hacer a todos los ciudadanos responsables de aportar a la construcción colectiva de el espacio que habitamos.
Sobre los principios y ejes de la construcción de ciudades integradas
Asumimos como principio básico que la proyección y desarrollo integral de las personas sólo se da en una vida en comunidad. Por ello, las ciudades y sus barrios se deben construir sobre cuatro ejes fundamentales:
1. Sostenibilidad Urbana, entendida como la capacidad de las ciudades y sus comunidades para hacer compatible su desarrollo con el medio ambiente, proteger los espacios naturales, promover el crecimiento económico y la generación de empleos, y garantizar de creación de estabilidad o cohesión social.
2. Solidaridad, ya que las ciudades sostenibles o competitivas son incompatibles con la existencia de desigualdades sociales o territoriales. La creación de políticas públicas que terminen con la segregación social urbana y las desigualdades de acceso de las comunidades a los beneficios del desarrollo definen el derecho de todos a la ciudad.
3. Participación, como la necesidad de dar transparencia las decisiones públicas y fortalecer el derecho de las personas a aportar al bien común. Entendemos a la comunidad como el núcleo central de la ciudad, y por ello debemos fortalecerla a través de la participación efectiva y responsable, lo que fortalece el sentimiento de ciudadanía, incrementa el capital social y la identidad.
4. Descentralización, como la clave para la gobernabilidad de nuestras urbes. Acercar el gobierno de la ciudad a la gente debe ser un imperativo político, que obliga a dotar de poderes, instrumentos y recursos necesarios a los municipios y las regiones para construir mejores ciudades. Por ello, para la adecuada gobernabilidad de las áreas metropolitanas promovemos la elección de autoridades para una gestión urbana integrada.
Ciudades Integradas y sostenibles
Reconocemos que el desarrollo urbano debe tener como eje y centro fundamental a la persona y la acción comunitaria, como expresión cultural de la construcción de la ciudad.
Sobre las ciudades que queremos.
1. Las ciudades son un motor fundamental del desarrollo de las naciones y su gente. No podemos mirar nuestras ciudades como un conjunto de males y problemas, sino como una gran oportunidad de integración social y desarrollo económico, y una fuente inagotable de innovaciones y oportunidades para las personas.
2. Las ciudades deben ser espacios de integración y cohesión social. Creemos en el “Derecho a la Ciudad”, que permita a todas las personas compartir los beneficios de las ciudades y su desarrollo, no ser excluidas y segregadas, para poder participar democráticamente la construcción de lugar que habita. La falta de integración social y desigualdad urbana puede debilitar seriamente la cohesión social y la estabilidad económica y democrática.
3. Las ciudades y sus comunidades son fuente de diversidad e identidad nacional. Queremos ciudades con identidad, donde prime la diversidad y el sentimiento de pertenencia y arraigo. Las políticas públicas deben reconocer y reforzar la diversidad de ciudades, pueblos y barrios de nuestro país, garantizando su buen desarrollo y el acceso equitativo y justo a este.
4. Nuestras ciudades deben ser atractivas y competitivas privilegiando la calidad de vida de las personas, asegurando la protección del patrimonio y su entorno. Los procesos de crecimiento urbano deben siempre mejorar la vida en las ciudades, garantizando que las personas internalicen y asuman en forma solidaria los impactos que sus decisiones generan sobre resto de la comunidad y el medio ambiente.
5. Las ciudades deben construirse a escala humana, haciendo de las comunidades el núcleo base la organización. Ciudades más humanas, seguras y amables se construyen a partir de sus barrios, con la amplia y solidaria participación de las personas. Aspiramos por ello a una ocupación equilibrada del territorio nacional, tanto al interior de las áreas urbanas como en los territorios rurales, con ciudades y pueblos a escala humana, que garanticen a las personas a lo largo del territorio el acceso a servicios públicos de excelencia.
Sobre como construir nuestras ciudades.
Al Estado le corresponde un rol central en la planificación, regulación y gestión de las ciudades, definiendo políticas públicas eficientes, eficaces y sustentables que reconozcan el rol central de los gobiernos de las ciudades, a través de políticas públicas democráticas y transparentes que reconozcan la función social de la ciudad. Entre las principales políticas públicas sostenemos que:
1. Para la creación de ciudades sustentables y competitivas se requiere garantizar el acceso de las personas los beneficios urbanos mediante más conectividad y sistemas de transporte público que reduzca los tiempos de desplazamiento, promueva la calidad de vida y mejoren el medio ambiente.
2. Las familias son la base para el desarrollo de las personas y la vida en común, por ello es imprescindible que la ciudad pueda ofrecer espacios públicos seguros para vida en comunidad y viviendas dignas para el desarrollo de la vida familiar. Posibilitar el acceso a la vivienda debe ser una preocupación fundamental del Estado.
3. Los desafíos del país obligan a mirar lo que hemos construido en el pasado, implementado activas políticas de recuperación y revitalización de los barrios interiores y aquellos más vulnerables y socialmente segregados, a través de políticas integrales sociales y urbanas.
4. La construcción de la ciudad contemporánea es una responsabilidad compartida entre el Estado, la comunidad y el sector privado. La construcción de espacios de participación y concertación deben propender a hacer a todos los ciudadanos responsables de aportar a la construcción colectiva de el espacio que habitamos.
Sobre los principios y ejes de la construcción de ciudades integradas
Asumimos como principio básico que la proyección y desarrollo integral de las personas sólo se da en una vida en comunidad. Por ello, las ciudades y sus barrios se deben construir sobre cuatro ejes fundamentales:
1. Sostenibilidad Urbana, entendida como la capacidad de las ciudades y sus comunidades para hacer compatible su desarrollo con el medio ambiente, proteger los espacios naturales, promover el crecimiento económico y la generación de empleos, y garantizar de creación de estabilidad o cohesión social.
2. Solidaridad, ya que las ciudades sostenibles o competitivas son incompatibles con la existencia de desigualdades sociales o territoriales. La creación de políticas públicas que terminen con la segregación social urbana y las desigualdades de acceso de las comunidades a los beneficios del desarrollo definen el derecho de todos a la ciudad.
3. Participación, como la necesidad de dar transparencia las decisiones públicas y fortalecer el derecho de las personas a aportar al bien común. Entendemos a la comunidad como el núcleo central de la ciudad, y por ello debemos fortalecerla a través de la participación efectiva y responsable, lo que fortalece el sentimiento de ciudadanía, incrementa el capital social y la identidad.
4. Descentralización, como la clave para la gobernabilidad de nuestras urbes. Acercar el gobierno de la ciudad a la gente debe ser un imperativo político, que obliga a dotar de poderes, instrumentos y recursos necesarios a los municipios y las regiones para construir mejores ciudades. Por ello, para la adecuada gobernabilidad de las áreas metropolitanas promovemos la elección de autoridades para una gestión urbana integrada.
Casi 400 beneficiarios de 12 comunas:
FAMILIAS DE CLASE MEDIA DE ÑUBLE RECIBIERON SUBSIDIO HABITACIONAL GENERAL
En una emotiva ceremonia en la Sala Lázaro Cárdenas de Chillán, 394 felices familias pertenecientes a 12 comunas de la Provincia de Ñuble, se vieron favorecidas con la entrega de los Certificados de Subsidio Habitacional General del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, iniciativa cuya inversión bordea los 900 millones de pesos.
Los seleccionados son parte de las más de 2 mil familias de clase media de la región, que gracias a este programa, sumado al ahorro de los beneficiarios y a la opción de tramitar un crédito hipotecario otorgado por la banca privada, podrán adquirir una vivienda nueva o usada de hasta 1.000 UF, o bien, construir su solución habitacional en terreno propio.
“Para nosotros es un gran paso, porque después de haber recibido los terrenos por parte del municipio, y ahora con estos subsidios, nuestros pabellones dejarán de ser el lunar de Chillán a contar de noviembre, cuando empecemos a construir”, comentó con gran felicidad Elsa Soto, Presidenta del Comité Schleyer de Chillán.
La ceremonia, en la que se hizo entrega de 394 Subsidios Habitacionales Generales, fue presidida por la Intendenta, María Soledad Tohá, junto al Seremi de Vivienda y Urbanismo, Carlos Arzola, el Gobernador de Ñuble, Ignacio Marín, el Delegado Provincial de Serviu, Nelson Anabalón y los alcaldes de Chillán y San Carlos, Aldo Bernucci y Salvador Rodríguez, respectivamente.
“Sin duda es un tremendo avance, que grafica el esfuerzo compartido entre el municipio de Chillán que donó los terrenos y los vecinos, quienes ahora con el subsidio entregado por el gobierno, pueden transformarse en propietarios definitivos; por tanto, estamos dando un paso muy importante en cumplir el desafío de entregar viviendas dignas a las familias de nuestra región”, enfatizó el Seremi de Vivienda y Urbanismo, Carlos Arzola.
Cabe destacar que la comuna de Chillán concentra el mayor número de beneficiarios con 315 familias. A ellas se suma San Carlos (57), Bulnes (6), Coelemu (4), Chillán Viejo (3), Ninhue y Yungay (2), Coihueco, Ñiquén, Pemuco, Pinto y San Ignacio (1).
Esta entrega se suma a la que en los próximos días se realizarán en la provincias de Concepción, Biobío y Arauco, lo que significará una inversión total aproximada de casi 4 mil 900 millones de pesos para la región.
Chillán, octubre de 2007.
En una emotiva ceremonia en la Sala Lázaro Cárdenas de Chillán, 394 felices familias pertenecientes a 12 comunas de la Provincia de Ñuble, se vieron favorecidas con la entrega de los Certificados de Subsidio Habitacional General del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, iniciativa cuya inversión bordea los 900 millones de pesos.
Los seleccionados son parte de las más de 2 mil familias de clase media de la región, que gracias a este programa, sumado al ahorro de los beneficiarios y a la opción de tramitar un crédito hipotecario otorgado por la banca privada, podrán adquirir una vivienda nueva o usada de hasta 1.000 UF, o bien, construir su solución habitacional en terreno propio.
“Para nosotros es un gran paso, porque después de haber recibido los terrenos por parte del municipio, y ahora con estos subsidios, nuestros pabellones dejarán de ser el lunar de Chillán a contar de noviembre, cuando empecemos a construir”, comentó con gran felicidad Elsa Soto, Presidenta del Comité Schleyer de Chillán.
La ceremonia, en la que se hizo entrega de 394 Subsidios Habitacionales Generales, fue presidida por la Intendenta, María Soledad Tohá, junto al Seremi de Vivienda y Urbanismo, Carlos Arzola, el Gobernador de Ñuble, Ignacio Marín, el Delegado Provincial de Serviu, Nelson Anabalón y los alcaldes de Chillán y San Carlos, Aldo Bernucci y Salvador Rodríguez, respectivamente.
“Sin duda es un tremendo avance, que grafica el esfuerzo compartido entre el municipio de Chillán que donó los terrenos y los vecinos, quienes ahora con el subsidio entregado por el gobierno, pueden transformarse en propietarios definitivos; por tanto, estamos dando un paso muy importante en cumplir el desafío de entregar viviendas dignas a las familias de nuestra región”, enfatizó el Seremi de Vivienda y Urbanismo, Carlos Arzola.
Cabe destacar que la comuna de Chillán concentra el mayor número de beneficiarios con 315 familias. A ellas se suma San Carlos (57), Bulnes (6), Coelemu (4), Chillán Viejo (3), Ninhue y Yungay (2), Coihueco, Ñiquén, Pemuco, Pinto y San Ignacio (1).
Esta entrega se suma a la que en los próximos días se realizarán en la provincias de Concepción, Biobío y Arauco, lo que significará una inversión total aproximada de casi 4 mil 900 millones de pesos para la región.
Chillán, octubre de 2007.
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